Buena oferta de platos base de la cocina asturiana. Raciones generosas de fabada y pote. Destaca por encima de todo el cachopo de carne, que les gusta mucho a mis amigos Josín y Paloma. Buena sidra. En mi opinión es más caro de lo que merece. No obstante, sigue siendo un buen sitio para picar algo. Va en gustos.
lunes, 18 de enero de 2010
Casa Milagros (Villaviciosa, Asturias)
Típica casa de comidas de toda la vida, en la que el menú del día resulta abundante y económico. Muy frecuentado al mediodía por currantes. También tiene una extensa carta de raciones y platos. La cortadora de fiambres es una preciosa reliquia. Abrazos.
La Fábrica de Chocolate (Villaviciosa, Asturias)
No es un restaurante ni nada parecido. Se trata de una más que agradable vinoteca con una pequeña carta para picar algo. Patatas con salsa, tipo bravas sin serlo, embutidos, croquetas, quesos, cosas sencillas y ricas. Me gusta mucho el detalle de poner una tapa con la bebida, muchas veces, de garbanzos con gambas o de arroz amarillo con pollo. En verano instalan una bien ventilada terraza (llevad jersey).
Sidrería La Oliva (Villaviciosa, Asturias)
Antiguamente Casa Atilano, esta sidrería suele tener siempre sitio. Las raciones de berberechos, almejas, pulpo y sardinas son abundantes y correctas. Oricios en invierno. El servicio de camareros, un poco descontrolado. Nos vemos.
La Poda en Verde (Villaviciosa, Asturias)
Jorge, ya no eres "joven promesa", ya sólo eres joven. Vinoteca restaurante, como dicen ahora, con cocina de autor, término que a mí personalmente no me gusta nada. Si por ejemplo, pides unas croquetas de calamar en su tinta, un risotto de perdíz o un bacalao confitado, en el minuto 1 te darás cuenta de por dónde van los tiros. En la carta encontrarás cosas que te gustarán más o menos, pero todas diferentes a lo estipulado por los alrededores. Menos mal que ampliaste el local. Te veré en semana santa si la crisis lo permite. Entretanto, dale un beso a tu esposa.
Bar El Centollo (Tazones, Villaviciosa, Asturias)
Pequeño bar de pescadores de toda la vida, ya frecuentado por mi familia allá por los años 70. Preparan el centollo como nadie. El resto, correcto. Parrochas, gambas o calamares rematan bien al fresco marisco. No cambiéis nada, salvo el extractor. Abrazos cordiales.
La Tortuga (Tazones, Villaviciosa, Asturias)
Si queréis comer en Tazones, ésta es una buena elección. No hay lujo ni pretensión por ningún lado. El comedor es pequeño. La cocina, enana. La terraza es propia de los diminutos, pero encantadora. Los baños, afuera. ¡Es lo que hay! Aquí se come bien y punto. Maribel, también conocida por "La Viuda", cocina con arte los pescados. A la cazuela o a la espalda, siempre saldrás satisfecho tomando un besugo, una merluza o un pixín. De primero, almejas a la marinera y un centollo pelón del cantábrico. Todo el marisco lo tiene vivo en una pequeña cesta a la entrada para elegir la pieza que queráis. Además, no se pasa cobrando. Un beso, Maribel.
La Rula (Lastres, Asturias)
Fantástica ubicación de este restaurante, que tiene buen marisco, aunque la decoración es un poco hortera. Está en el mismo puerto de Lastres. Aprovecha una aparcamiento público, por lo que en domingo es difícil aparcar y en verano, ni te cuento. Las últimas cigalas a la plancha que tomamos estaban de rechupete. Su mayor problema es la cantidad de gente que tiene todo el año y suelen tardar en servir. La organización de la barra es un caos. Un saludo y espero que os vaya bien con vuestro nuevo hotel.
domingo, 17 de enero de 2010
Asador de Amandi (Amandi, Villaviciosa, Asturias)
En esta parrilla sidrería el truco consiste en ir a comer cuatro "pax" y pedir parrillada para dos. Con cualquier cosa que pidáis de entrada, tendréis suficiente, siempre y cuando no vengáis de trabajar en la mina. La parrillada lleva chorizo criollo, costillas, churrasco y pollo, acompañado de patatas fritas. Instalaciones suficientes como para servir bodas. La sidra la hacen ellos y es de las buenas. No muy caro. Recomendable llamar antes. Un abrazo, Eloy.
Bar La Nava (Libardón, Colunga, Asturias)
A la antigua usanza. Aquí se come a la antigua usanza. Bar tienda mixta de las pocas que quedan. El menú es abundante y contundente. Primero, sopa; luego, fabada, después filete con patatas y de remate, arroz con leche. Para beber, vino con casera o sidra. El filete es optativo, lo puedes cambiar por codillo. ¡Ahí es nada! Además, el sitio tiene un encanto especial para mí: aquí, una madreña; allá, una ristra de chorizo. Un corzo disecado en una estantería, las ventanas de la galería que no cierran, anuncios de la comarca, un cliente finlandés echando un culete, yo que sé... de todo. Además es muy barato. Os recomiendo que compréis chorizo curado de jabalí, se sale. Calo, abrazos desde la urbe.
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